9 de marzo de 2012

Buffy 9x06


Buffy ha sido un producto arriesgado a la hora de tratar temas polémicos: sexo, relaciones autodestructivas, homosexualidad, asesinato... Ahora, de repente, trata uno de los temas más complejos y que levanta más ampollas en la sociedad: el aborto.
     De nuevo, un número donde el pasado tiene mucha relevancia. Buffy decide hablar con la única persona que aparentemente puede ponerse en su delicada situación, Robin Wood, otrora director del instituto de Sunnydale, hijo de una Cazadora asesinada por Spike. Ya hubo en la séptima temporada un episodio dedicado a narrar esta historia en dos tiempos, 1977 cuando el vampiro asesinó a Nikki Wood en el metro de Nueva York, y la actualidad, cuando el propio Wood se plantea acabar con Spike a modo de venganza. La mitología de la serie está presente de nuevo, dado que es un hecho altamente inusual que las Cazadoras tengan descendencia. En el caso de Wood, su vigilante le propuso dejar su misión, abandonar la cacería de vampiros en otro lugar, lejos del consejo y del mundo que conocían para poder criar a Robin. Aunque al principio accedió, llegado un momento la llamada interior de la Cazadora se hizo imposible de obviar, de modo que volvió a su misión hasta la muerte.
     Buffy no tiene ni idea. Piensa en deshacerse del feto, acabar antes de que sea demasiado tarde, pero Robin la disuade: después de todo, él no estaría ahí si su madre hubiera abortado. Será duro, pero no imposible. Además, Buffy no está sola.
     Mientras tanto, Spike colabora con un inspector de policía por consejo de Buffy, ya que vuelve a contar con el apoyo institucional con el que no contaban las cazadoras poco tiempo antes. Aunque el agente no comprende la relación entre el vampiro y la cazadora, forman un bien tándem.
     Ambas tramas confluyen cuando Buffy llama a Spike para pedirle ayuda: ha decidido abortar. Él está decidido a ayudarla.
     Aunque es evidente que Buffy no abortará, el tema está ahí. Y digo es obvio porque, de abortar, los guionistas acabarían con todo un filón narrativo que abre mil puertas para ampliar la mitología del universo que han creado en estas temporadas (sin obviar Angel). Así, lo que cabe preguntarse aquí es cómo afrontará Buffy la maternidad, el siguiente paso lógico en su camino personal, y qué engendrará su vientre, si un ser humano cualquier u otro ser excepcional. Eso, por no hablar del sexo del bebé y la identidad del padre.
     Con esta entrega, nos vuelven a demostrar que la temporada 9 supone una verdadera esencia a la tradición televisiva, nada que ver con el 'bigger than life' en que se transformó la octava temporada. De este modo, los personajes han de afrontar conflictos humanos, muy personales, ligados a la naturaleza que han forjado hasta ahora. Una temporada que, por el camino que lleva, está llamada a convertirse en una de las mejores de su Historia.


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