21 de octubre de 2012

Buffy 9x14: Billy the Vampire Slayer, Part I


Tras el maravilloso -en todos los sentidos- issue #14 de Angel & Faith, "Family Reunion IV" y ese encuentro de nuestros personajes favoritos de ambas series (impagable unir a Dark Willow y Angelus en la misma entrega), llega la nueva entrega de la novena temporada de Buffy, Cazavampiros con un título tan prometedor como el que consta en él: Billy the Vampire Slayer. ¿Un cazavampiros con nombre de hombre? ¿Masculino? ¿En serio? Esto es nuevo. Muy nuevo. ¿Esto es nuevo?
     Recordemos algo. Durante la emisión de las siete temporadas iniciales, no hubo un solo capítulo donde no apareciera la Cazadora. No obstante, esto se resolvió con la llegada del 8x05, "The Chain", aunque la esencia de ese número era la suplantación de Buffy y, por tanto, el personaje permanecía presente.
     En cuanto a cazadores de vampiros, la reminiscencia más evidente es Wood, hijo de una Cazadora y enemigo convencido de los vampiros, aunque el único sentimiento que le movía era la venganza. En cuanto a los demás cazadores aparecidos a lo largo del recorrido de la serie, lo hacían por obligación (Giles), supervivencia (Oz, Xander, Andrew) o cuestiones trascendentales (Spike, Angel), pero no por pura convicción.
     Recordemos asimismo quién es Jane Espenson, una de las guionistas más relevantes en el Buffyverso (después de todo, fue una de las productoras y supervisoras de la mayoría de la serie), además experimentada en series como Caprica, Game of Thrones, Torchwood... En definitiva, una personalidad dentro del canon de la ficción. Por tanto, cuenta con total libertad para introducir conceptos nuevos en el metaverso que tratamos. De este modo, aquí, en el número 14, presenta una nueva idea: convertirse en Cazavampiros por convicción.
     Billy es un chaval joven, un adolescente que aún va al instituto y sufre acoso por ser homosexual. En principio, esto debería suponer toda una vuelta a los orígenes de la serie, lo tan demandado por los seguidores tras la bigger-than-life octava temporada. Así, regreso al instituto y personaje en problemas por ser distinto. A estas alturas, introducir a un personaje homosexual no resulta transgresor; en parte, por culpa de la saturación a la que nos han sometido productos como Glee. La cuestión es que en su día, cuando Willow inició su relación con Tara, sí era un paso adelante en la ficción adolescente o post-adolescente. En cualquier caso, esperemos que el hecho de que Billy sea homosexual no sea significativo más allá del dato. 
     Porque claro, y esto es lo que podría mosquear al personal: Buffy nació como una serie feminista, un producto donde las mujeres son poderosas y los hombres, débiles. Buffy Summers es un icono feminista, como queda patente una y otra vez (la última, tras su decisión de abortar; si bien resultó ser una excusa para generar cierta polémica, a mí me pareció un número valiente). Por tanto, que de repente surja un joven con la decisión de convertirse en Cazador por convicción desbarata toda la simbología inicial de la serie. No obstante tras un poco de investigación en Internet, he descubierto a qué se debe la decisión de Espenson: muchos lectores de Buffy, y digo lectores gays en masculino, le contaban cómo Buffy les había cambiado la vida, les había enseñado grandes lecciones vitales, se había transformado en un referente. Jane pensó entonces: ¿por qué estos chicos no habrían de poder soñar con hipotéticamente llegar a ser Cazadores de vampiros? Y lo hizo. Aunque la lógica parezca forzada, la escritura es hermosa.
     Billy decide luchar, no dejarse intimidar y convertirse en lo que quiere ser con ayuda de la persona a la que quiere. Billy será el primer cazavampiros que a los quince, dieciséis años escucha la llamada y decide convertirse al bando de unas chicas que no gozan de la mayor popularidad. Sin superpoderes, sin ser potencial, sin ser una chica, sólo porque cree que es lo que debe ser en este mundo. Y podría ser sólo el primero de muchos, parece esgrimir Espenson, pues cualquiera tiene cabida en este universo, cualquiera puede convertirse en "elegido" en cierto modo por propia voluntad. Es un mensaje alentador.
     Entre tanto, recordemos que la población de ¿zombiros? crece exponencialmente, que algunas Cazadoras se han alejado del camino marcado por Buffy (ahí está, sin ir más lejos, Simone, con vistas a convertirse en uno de los Grandes Villanos) y todo apoyo será bien recibido. Dejamos al final de este número, hecho por y para presentar a este nuevo personaje, a Billy camino de Buffy para formar parte de uno de los escuadrones de Cazadoras. Sólo espero que esto sirva para introducir a un personaje de largo recorrido en la serie, no una aparición pasajera que habría tenido más sentido en Tales of the Slayers o Tales of the Vampires que dentro de la novena temporada. Si la llegada de Billy supone una vuelta a la frescura adolescente de las primeras temporadas de la serie, será un éxito, ya que logrará conciliar a los fans de aquellas avaenturas iniciales con las de las temporadas más densas y oscuras. Sea como sea, en el próximo número sabremos hasta qué punto tiene cabida Billy en la mitología de Buffy, Cazavampiros.

Actualización 28 octubre 2012

Me dice mi amiga Rocío lo siguiente: Billy the Vampire Slayer es la introducción en un universo (aparentemente) determinista como el de Buffy de un concepto tan crucial como el de libre albedrío. No es una concesión a la comunidad gay de lectores de Buffy; es, de nuevo, la introducción de cuestiones metafísicas, problemas filosóficos, de primer nivel en la saga. 

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