13 de abril de 2011

¡Habemus poética!

I

Sin cobertura.
Sin país al que culpar de mis fracasos.
Sin  medallas no ganadas.
Sin deseos exiguos.
Carpe noctem.






II

El lugar y el momento idóneos

Observo y dejo pasar los días
y dejo pasar la gente; no intervengo.
Los años son úlceras que me impiden crecer
o ser bueno.
Hubo un tiempo (como en los cuentos: no muy lejano)
en que tenía grandes esperanzas y libros mohosos.
Era bueno.
Ahora observo. Sólo observo. Solo, observo.
El mundo es un lugar equivocado para alguien
tan perdido.
Imagino una habitación poblada
por guitarras y velas encendidas. Es de noche;
nada entra, nada sale. Todo pasa.
Pasa el amor de largo, llama la muerte,
el miedo, el abandono, la nostalgia,
el humor, la soledad, las lágrimas.
Pasan tantas cosas.
Queda el pudor.

Eso: yo desnudo.

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