15 de noviembre de 2011

11/11/11


A los que somos, los que vengan, los que han sido


Soy yo el hogar definitivo,
edificios solos, cristal mellado,
siempre pienso en ti, por descontado
me desdoblo en escaleras y pasillos.


Echo aún de menos tus pisadas
el lejano rumor del recoveco
tus gemidos de amor, profundo eco
de memoria descompuesta en galeradas.


Cóbrame los años de silencio
los días sin volver tan tarde a casa.
La distancia, si doliente ha sido escasa
mi recelo, acercar la mano al perro.


Puede que algún día vuelvan todos
los que somos, los que vengan, los que han sido,
ellos con chaqué, ellas vestido
vuelta a renacer, cueva de osos.


No se acaba aquí lo que se daba,
no es pretérito, es futuro nuestra vida
aún es siempre todavía para nosotros.


Aunque inunde nuestra casa fiera lava
a pesar de la paliza recibida,
viviremos bien salvajes como potros.

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