27 de junio de 2011

Porno

Cine pornográfico: forma de narración que conduce “a la construcción de una escena delirante, desnarrativizada y descontextualizada en la que el cuerpo, vaciado de todo secreto, rota toda la intimidad, es incesante e indefinidamente fragmentado, troceado para (y por) una mirada devoradora que lo observa desde el contracampo heterogéneo”

Jesús González Requena
Satisfacer a la musa,
darle lo suyo, amarla,
lamerla, romperle las ganas;
repetir la experiencia.
Sentir, al fin.
Creer que esta pantalla fina
magnifica mis estados.
Hallar la lógica
en el porno,
hallar en él amor,
no sexo.
Rebasar el límite de pieles
que caben en un hombre.
Sentir, al fin.
No cejar en el empeño
de comprender,
no buscar sinónimos
para sentir. Porno:
declaración de amor en el siglo veintiuno.
Ofrecerse al por mayor,
servir de cáliz donde caben
los destellos de indecencia,
ser el vaso que sacia,
tránsito de amor,
fuga de deseos.
Latir, al fin.



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