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27 de noviembre de 2013

Entrevista diario JAÉN

Entrevista de Elios Mendieta

1. Cómo le va la vida en su actual ciudad, Lisboa?
Lisboa es sucia y decadente, y las calles de adoquines están llenas de adoquines sueltos por todas partes. Lisboa es, a fin de cuentas, preciosa. Por otro lado es una ciudad en relieve, construida sobre dos colinas y a pies de la desembocadura del río Tajo (aquí Tejo), un pseudomar hermoso y nostálgico. Lisboa está llena de Historia y de historias, sus estaciones de metro son enormes y hermosas, la gente es agradable y tranquila (en clara oposición a Madrid). Lisboa es una capital de Estado que ha olvidado su título nobiliario. Lisboa tiene una de las gastronomías más ricas y suculentas no ya de Europa, sino de todo el mundo. Traduzco, escribo, conozco gente, vivo.

2. Echa de menos Jaén?
Sinceramente, no. Ni Jaén, ni Granada, donde pasé 6 años, ni Madrid, mi último destino patrio. Echo de menos puntualmente a ciertas personas o momentos o estados, pero la vida es movimiento.

3. Cómo le va en el mundo de la literatura, qué proyectos tiene?
El otro día hice recuento y tengo siete, ¡siete!, proyectos a medias. Mi objetivo es volver de Lisboa con dos novelas bajo el brazo. Además, me he comprometido a montar mi propio librojuego (rollo "elige tu aventura") para una nueva editorial. No paro de escribir, eso nunca.

4. Qué está leyendo estos días?
Leo a Rilke, compré nada más llegar a Lisboa El libro del desasosiego para releerlo, y pretendo leer El año de la muerte de Ricardo Breis en portugués en breve. También me intereso por la poesía portuguesa contemporánea.

5. José Saramago o Juan Eslava Galán?
José Saramago, no ya por su valor literario, que no se puede medir, sino por la figura. Hace unas noches me vi el documental José y Pilar, sobre él y su santa esposa, española. Saramago es el abuelo que todos hubiéramos querido tener. En cualquier caso, me tira más Muñoz Molina que Eslava Galán.

6. Su Bélmez natal es un municipio que podría engendrar diversas novelas, ¿no se atreve usted a contextualizar una novela en su pueblo?
Cuando era un niño fantaseaba con ello, con escribir una enorme historia de fantasía o ciencia-ficción con las Caras como punto de partida. Hace unos meses Diputación publicó mi primer libro de relatos. En "El infierno empieza aquí", un cuento sobre la parte más mística de las Caras, materializo un poco esa perversa fantasía infantil.

7. Con qué música se relaja?
Soy un triste. Me encanta la música dolorosa y lenta como melaza. Además, soy muy ecléctico. Lo mismo escucho a las maravillosas Estrella Morente o Silvia Pérez Cruz que a Damien Rice, Nina Simone, Radiohead... Y Zahara, Maez, Thomas Newman, Tulsa, L.A., Bebe, Amy Winehouse, Eels,.. Ahora ando enamorado de Mayte Martín.

8. Usted que ha vivido en varios sitios, ¿cuál sería la próxima ciudad en la que le gustaría vivir?
Me encantaría vivir en Londres, en Nueva Orleans o en cualquier rincón de Australia. Supongo que esto tiene mucho de emigración progresiva.

9. ¿Cuál es su película favorita?
Joder, esta pregunta es, de lejos, la más difícil. Solía responder de manera automática que American beauty (Sam Mendes, 1999), pero les tengo un profundo amor a cintas como Cría cuervos (Carlos Saura, 1975), La leyenda del tiempo (Isaki Lacuesta, 2006) o Donde viven los monstruos (Spike Jonze, 2009). El cine es algo que me gustaría explorar en profundidad.

¡Muchas gracias por la entrevista! Beijinhos.

14 de noviembre de 2013

Lisboa: semana 1

Vivo en un palacio.
No, en serio. Puede que ésta sea la habitación más grande que he tenido nunca. Mola porque es una semibuhardilla, techo bajo y suelo de madera, porque esta casa es un caos maravilloso de trastos viejos y de libros y películas, porque tenemos un patio trasero donde desayunar o comer, porque sí, tengo ventana xD
Desde que he llegado he empezado a conocer gente a lo tonto: a Konstantinos, un chico griego que hace un máster aquí este año; a Francisco, un chaval portugués que habla español mejor que la mitad de los españoles que conozco, mis compis de piso, una extraña pareja que me tiene fascinado, uno director/escritor/actor, el otro antiguo policía militar, uno angoleño y el otro taiwanés. Fascinante, desde luego.
De ánimos me encuentro muy bien, diría que prácticamente recuperado. Ya he estado en el Mirador de Graça, de fiesta en el Bairro Alto, he tomado café y cualquier día deberían caer unos pasteis de nata. Aún no me manejo con el transporte público porque no tengo pasta, de modo que voy a todas partes andando. En sólo tres, cuatro días ya he conocido varios locales muy chulos de la ciudad, de esos para impresionar a las visitas. Trabajo bien en mi cuarto, estoy empezando a decorarlo y hacerlo un poco mío. Supongo que lo llenaré de velas e inciensos y mierda en las paredes.
Junto a la cama tengo las notas que me escribieron mis amigos en la fiesta de despedida que hice en Madrid. Tengo ganas de hacer cosas, se supone que aquí he venido a trabajar, ¿no? Lo cierto es que respeto mucho más los horarios que en Madrid, parece que me vuelvo responsable y todo.
A todo esto, vivo en un barrio encantador con el Parlamento LITERALMENTE a la vuelta de la esquina, el Bairro Alto a cinco-diez minutos y Cais do Sodré a un paseo. Como digo, muy bien situado, que es justo lo que quería. Con gente, que es justo lo que quería. Y con tiempo para mis cosas y para mí, que es justo lo que quería. Estos meses me dan la vida y el tiempo que he perdido en proyectos que ni me iban ni me venían, y también me reconcilian con el mundo.
Espero y deseo y ansío cartas y postales a mano. Mi dirección es:


Rua Paz, 67 Rc Esq
1200-323 Lisboa
PORTUGAL

A todo esto, que justo la tarde antes de venir a Lisboa, mientras tomaba algo por ahí com M, Blanquita se puso de parto. Ya creíamos que nos había vuelto a engañar con uno de sus embarazos psicológicos cuando parió cuatro perrillos, uno de ellos muerto. Lo bueno es que los otros tres son oscurísimos (sin ser ella nada de eso) y está hecha una madraza. Mi madre se maneja fenomenalmente con el Skype. Me enseña a los perros y me tiene a mano para no desesperar, que era parte del trato.
Mi vida afectivo-sentimental, pues bien: empiezo a tenerla. Lisboa está llena de oportunidades, no diré más.

Ya tengo teléfono portugués, el más básico, y el otro está desconectado. Es parte de la libertad: no estar en Facebook, no tener teléfono, no estar las 24 horas del día disponible o al alcance de todo el mundo. La felicidad tenía forma de esto, de ciudades que nos reciben con la certeza de una vida cuyas riendas ya no pesan. Me esperan, me digo, los días más felices de mi vida. Ah, también escribo. Poco, pero escribo. 

¿El portugués? Sozinho, eu adoro, tudo bem, fixe, eu sou espanhol, etc etc. 
Traje pocos, poquitos libros, todo poesia y una novela que son deberes. Ya me he comprado un libro, el primero en Lisboa, en una librería preciosa de librero de toda la vida que recomienda y ayuda, y me compré un libro ya leído, pero que merecía volver a deglutir en esta ciudad, El libro del desasosiego. 

Leer a Pessoa en Lisboa. Comer sardinas en la Alfama. Besar en miradouros. Creer en los días. Lo estás haciendo bien, Jose.

25 de marzo de 2013

À Paris



Un día puede cambiar tu vida. Una persona puede cambiar tu vida. Pero, ante todo, una ciudad puede cambiar tu vida. Llegué a París una noche de otoño tras cinco días de carretera ininterrumpida. Encontré al poco, gracias al amigo de una amiga, casa que compartir con dos griegos y una italiana escultora en la Rue Rivoli. El piso estaba lleno de cuerpos a medio modelar, de cuadros de desconocidos, cojines y pufs donde pasar las horas.
     En cualquier caso, yo no había ido a París a convertirme en un cliché. Amaba el arte por encima de todas las cosas, y la fantasía de recorrer el Louvre como en una peli de Godard, de visitarlo a diario, al fin estaba a punto de hacerse realidad.
     La primera vez que visité el museo fue bastante decepcionante. Todo era tan ordenado, tan metódico, tan ASÉPTICO que apenas percibí la magia del lugar. A pesar de todo, volví al día siguiente y me fui alejando del grupo poco a poco. Así, progresivamente comencé a idear un plan para cumplir mi sueño. Cuando cerró el museo al séptimo día de mi llegada, en lugar de irme como hacían el resto de los visitantes, esperé a que se produjera el cambio de guardia. Un señor corpulento, de nariz grande y espalda ancha, salió y saludó a un joven que fumaba indiferente en una de las puertas traseras. En cuanto se apretaron las manos, la diferencia entre ambos se hizo casi irrisoria.
     Yo observé en silencio hasta que el joven entró. El grandullón de miró con desinterés y se alejó con su lento caminar. Entonces, procedí. Golpeé con los nudillos hasta que abrió el joven vigilante. Me fijé en el revólver que le asomaba junto al cinturón y en la placa con el nombre.
     -¿Qué quieres? -preguntó en francés. 
     -Hola, me llamo Verónica y voy a hacer que pases la mejor noche de tu vida si me haces un favor.
     -Buenas noches -se limitó a decir, y cerró en mi cara.
     -¡Pascal, Pascal! Si no me abres, jamás sabrás como podría haber sido esta noche y cuando seas viejo y estés echando de comer a los patos del parque te acordarás de mí, de las largas horas de aburrimiento y te maldecirás por no haber aceptado mi propuesta. Pero entonces será demasiado tarde y no podrás volver a este momento, y lo lamentarás para siempre.
     Esperé unos segundos eternos a la espera de cualquier respuesta. Al fin, la puerta cedió unos centímetros.
     -¿Qué favor? -preguntó.
     -Déjame entrar. Te contaré una historia por cada cuadro, te cantaré canciones que nadie conoce, nos reiremos de la Gioconda y haremos un picnic en la sala Van Gogh. ¿Qué me dices? 
     -Anda, pasa -dijo, y dejó escapar un profundo suspiro.
     Nada más entrar, eché a correr por los pasillos mientras perdía de vista a Pascal, que me llamaba y preguntaba mi nombre con pánico en la voz. “¡Verónica!”, gritaba yo a todos los cuadros.       Me detuve frente a la Gioconda, menuda, inocente, intrigante. 
     -Querida, me llamo Verónica. Ha sido un placer dar contigo al fin. Sshh...el guarda no me quería dejar entrar. ¿Sabes qué? Creo que está celoso. Estos franceses... No te muevas, te voy a dibujar. 
     Saqué un carboncillo y un cilindro de papel grueso y esbocé sus piernas. Le dibujé unas piernas a la Gioconda. “Por si algún día te cansas y prefieres huir”, le expliqué. Casi no me di cuenta de que Pascal nos observaba en silencio al otro lado de la galería. Sonreía. Entonces saqué una Polaroid y eché una foto de nosotros tres. Y fuimos a la sala Van Gogh, donde cenamos unos sandwiches vegetales y vino tinto, y brindamos por el pintor pelirrojo, que murió sin haber vendido ni uno de sus cuadros. Pascal y yo acordamos algo: le visitaría todos los lunes hasta contarle una historia por cuadro, cenaríamos juntos y beberíamos vino francés de la botella. Al despedirme, le di un beso en la mejilla y tiré de mí para llegar a la salida corriendo. Entonces, lo besé en los labios.
     Salí de allí a las seis o siete de la mañana, no sé bien, y llegué andando a la calle Lepic. A unos metros me observaba un perro pequeño, gordo y gracioso. Le asomaba la lengua por el lado. Adopté al carlino y lo llamé Poulain. Ésa fue la primera gran noche de mi vida.

19 de octubre de 2012

¿Crisis? ¿Qué crisis?


No sé si los lectores del blog seréis personas optimistas o pesimistas, supongo que habrá un poco de todo. El caso es que yo soy bastante negativo, todo me afecta demasiado, desde los pequeños cambios en mi día a día hasta la última alineación planetaria. En estos momentos, embarcado en una nueva vida en Madrid que poco tiene que ver con mi vida en la capital hará un par de meses, me cuesta. Me cuesta acostumbrarme a un horario real, a la responsabilidad, ese titilar constante de algo ahí dentro que te recuerda que tienes algo pendiente. La responsabilidad de volver a compartir piso, de vivir en un barrio desconocido, la responsabilidad del ajuste presupuestario. En definitiva, la carencia de libertad. Compaginar dos, tres, cuatro cosas para vivir en Madrid valiéndote por ti mismo. Llegar a casa baldado, cierto, y darte cuenta de que no te salen las palabras.
En estas me encontraba hace dos días, a esto de arrojar la toalla sobre la arena sucia, cuando, camino del curro a casa, se me empezó a ocurrir una idea literaria, una de esas pequeñas luciérnagas que llevan varias noches, varias semanas, a saber, varios meses alumbrando tus noches, una nueva novela. Fue llegar a casa y tener que ponerme a escribir. Creo que escribí poco más de media página y lo dejé; así de cansado estaba. Es de locos este ritmo, lo sé. Tengo por ahí pendiente Queridos niños, Los siete eternos, A road nouvelle y algún proyecto de libro de relatos. Ahora, por si fuera poco, me nace esta novelita de la nada. Una novelita muy sencilla, por no decir, simple, infantil o juvenil,con aspiraciones de saga, que puede ser el remedio a la locura en este momento de incertidumbre.
Mientras, como si la novelita viniera acompañada de buenas vibraciones, me llaman para una entrevista de trabajo en una academia el martes que viene. Tocaré madera. Y escribiré sin pensar mucho, por pura diversión, hasta que se agote la maldita crisis.

14 de marzo de 2012

Saudade













que no os engañen, los pasteles más ricos del mundo están en Lisboa
Atardece en el Mirador de Graça.
     Hay una chica con gafas de pasta, habla en inglés con una pareja. Dice que su compañera de piso también es americana, se dan el número de teléfono. Bebe una Cocacola light y escribe en su Moleskine. Me dijo una amiga que fuera a Graça, que ahí es donde se reúnen los gafapasta de Lisboa a pasar el rato; me dijo que me pidiera algo, y observara. Me pedí algo (un Sprite, ¿te da igual Seven Up?) y observé. La luz naranja, la cara más desconocida del castillo de San Jorge, las últimas horas del día en el Alfama. Por un momento, era como estar en Granada, en el Mirador de San Nicolás, la Alhambra de fondo, nosotros tan naranjas, la ciudad tan abajo, todo tan igual. Porque el Alfama es como coger el Albaycín y Lavapiés y pasarlos por la batidora y dejar hacer a fuego lento. Porque el Alfama es el barrio que toda ciudad debería tener. Yo también escribo. Escribo poemas de desamor (¿de qué si no? ¿de quién si no?) y leo. Leo "Fabulosas narraciones por historias" de Antonio Orejudo. Es extraño leer un libro que transcurre en el lugar donde vives: el comedor donde comes, el salón donde asistes a conferencias, las habitaciones donde exprimes la experiencia. Es más extraño leerlo en Lisboa con la última luz naranja-rojiza. En Lisboa descubrí que mi voz es rojiza. Yo quería que mi voz fuera amarilla, pero no podemos escoger el color de nuestras voces. Sólo las personas especiales pueden ver el color de las voces. (Re)descubres una persona así en Lisboa, y todo adquiere color.
     Cada ciudad tiene una música, y Lisboa tiene la suya, pero no es el fado. Eso sería lo fácil. Para mí, Lisboa sonará a David Fonseca, alias el portugués, y a Nina Simone y a Ellos. A muchas más canciones que saltaban de manera aleatoria, pero ver el río con el Fonseca y su Kiss me, oh, Kiss me, y Nina Simone haciendo discursitos sobre lo mal que está el racismo, y, y, y. Lisboa en las puertas. Los lisboetas son buenos. Eso me quedo. Todos se prestan a ayudarte. Son amables, te entienden aunque sólo sepas decir obrigado en portugués.
     Y las cuestas, las escaleras sin fin, las laderas que suben y bajan, porque en Lisboa no hay líneas rectas entre dos puntos. Sí hay puntos sin parangón, sobre todo los miradouros, pero también calles perdidas con graffitis y frases y stencils, esos pequeños detalles que le dan vida a las ciudades. Yo, que tengo una enfermedad a la que no se le ha dado nombre aún, la obsesión con mirar las paredes, encuentro de repente todos los síntomas. Otros puntos son los obligatorios, la iglesia más bonita del mundo, con el cielo abierto al Cielo, la Historia condensada en un café, la falsa orilla del falso mar, el atardecer que sube como la marea inexistente.
     Porque Lisboa tiene cadencia y decadencia, no hay más que salir de noche por el Barrio alto, no hay más que ir a su rastro de la ladrona, no hay más que dejarse embobar por los ritmos de fado, por el olor a sardinas asadas, por su ingente festín de sabores. Hay en Granada un bar donde la cocinera es portuguesa. Es, con toda probabilidad, uno de los mejores de la ciudad: bacalao de mil maneras, salsas múltiples para el pollo y, cómo no, la indiscutible presencia del picante. La brasa, la salsa, el arroz. Comida que sabe a mamá. Una ciudad que me sabe a Granada, y eso, estarás conmigo, eso es MUCHO decir. Debo volver.
     Y volveremos juntos, y seremos más y seremos más grandes.

21 de enero de 2012

Un año después


Cinco años. Hoy se cierra un ciclo. Un lustro, que se dice pronto. Viajemos atrás en el tiempo. Enero de 2008. No, un año más, enero de 2007. Segundo de carrera. Primero del miedo. Ahí empezó todo. El principio de incertidumbre, los premios literarios, las capas que se desprenden. Me despertó un teléfono y una voz que, con el paso del tiempo, se convertiría en una de las más cálidas. Había ganado un premio, me publicarían un libro.


Un año después, Swansea, el famoso sofá a rayas, los mejores amigos, el mejor tiempo, no había premios, sólo había eso, amigos y un sofá a rayas marrones y blancas. María, David, Iñaki, Sheila, Claudia, pollos asados, lluvia de enero, febrero, lluvia de Swansea.
2009, Granada. Todo eran penas, se había acabado la salud. Adiós, libertad. Au revoir,  les enfants. Los sueños caían como castillos de naipes. Me dolía respirar, yo no quería aquello. Comenzaron los problemas, el desamor, la enemistad, crecer sin instrucciones.
2010 fue un gran año. Fue el año de la traición, de Wendy que me enseñaba a besar, de los niños que llamaban a la ventana en mitad de la noche. Me desencajé el pecho. Fui casi feliz.
El año pasado no era todo tan intenso ni tan solemne como antes. Éramos humanos, éramos gigantes. Aprendía la verdad en las aceras, me sobraba la poesía, me faltaban límites, me sobraban alas. Era más feliz.



Hoy Madrid no me traiciona. Despierto solo. No tengo el premio que prometían entonces, sino un premiecillo que, sin ser mucho, lo es todo. Hace un año compré libros nuevos que aún no he leído, y hace un año venía de ir a un concierto, y ahora tengo cien en la cartera, y hace un año era feliz, y no era cierto. Buscaba la felicidad en otras partes, en otro mundo. Y costaba imaginar mejor futuro, pero aquí estoy, mejor que nunca. Los dedos son violentos dardos, los cuadernos son almohadas, el futuro es un ladrillo.
Supongo que en un año, todo lo mismo. Mismo lugar, misma falacia, amor tan puro. Habré cambiado el mundo poco más, un poco menos. Dará igual, seré tan letras. Y Damián y Cali ahí, tan duros, y nuevos nombres, y nuevos mundos, tal vez el cuerpo de madera en mi colchón, tal vez mi mundo. Y siento estar tan nube hoy esta noche, y siento que no siento las falanges. Jugaremos a escribir nuestro futuro.




Entonces te traería aquí, junto a mi almohada, y no importaría más si es día o si es noche, si el amor se escribe en plata

1 de enero de 2012

Promesas de año nuevo

Ya es un clásico en mi vida comenzar el año con propósitos. Si recordamos el año pasado, me propuse bastantes cosas. Veamos si alguna se ha cumplido:



...publicar algún libro de poesía: no, y lo siento de veras porque he contactado con editoriales, he participado en premios de poesía joven... pero se ve que no es lo mío. He publicado en varias antologías, si sirve de algo: de poesía, de cuento, de relato. Suma y sigue.


...escribir Queridos niños: ha sido el año de retomarla y centrarme en este fascinante proyecto. No la he terminado ni mucho menos, pero le he dado forma al grueso de la novela y tengo dos partes prácticamente finiquitadas.


...ir a un festival de música: no lo he hecho del modo lógico, esto es, pagar y pasar unos días durmiendo malamente en un saco y bebiendo cerveza entre concierto, pero hice algo tan especial como cubrir ese minifestival organizado en Granada por "Granada en off" y entrevistar a Los Planetas, Lagartija Nick, El Puchero del Hortelano, Lori Meyers, etc. Una experiencia la mar de enriquecedora.


...irme a vivir un tiempo al extranjero: ni por asomo. Ni siquiera he pisado el extranjero, pero me he mudado de ciudad y vivo en Madrid, la capital del reino :P


...cambiar este blog, finiquitarlo y parir una web en condiciones: lo cerré, no he creado una web, pero me he venido a este blog donde escribo más que nunca


...ir a Barcelona: tampoco he ido, aunque me gustaría hacerlo; además, cada vez tengo más motivos por los que ir 


...hacerme un tatuaje: lo tengo pendiente, pero de este año no debería pasar, y puede que no sea uno, sino dos o tres


...leer otros viente libros: creo que lo he logrado entre unos y otros, antologías, libros de poesía y novelas, pero me gustaría


...rodar un corto: empecé, pero al final no lo llevé al final. A ver si me atrevo con Roberto este año en la Residencia


...subir a San Nicolás una vez al mes mientras siga en Granada: eso lo cumplí como que me llamo Jose


...graffitear ciudades; arte urbano; Banksy: tampoco. Y lo mismo digo, a ver si me pillo a Javi y Antonio, dos amigos de la Resi, y planeamos algo


...aprender una nueva receta estrella (como mi pollo en escabeche o mis pechugas al Roquefort): digamos que he aprendido a hacer una exquisita tarta de manzana


...enamorarme (esta vez, sí): esta vez, no. Creo que no.





Bien, sólo queda claro que la cago en esto de cumplir propósitos, pero no está de más proponerse cosas. Así, si tenemos metas, es posible centrarnos en conseguirlas. A mí, de momento, este método me está yendo de puta madre. Bien, en 2012 me propongo lo siguiente:


-Concluir Queridos niños
-PUBLICAR El Desencantador (antes tendré que acabarla)
-Ir a Alemania
-Ir a Barcelona
-Hacer algo de ejercicio (al menos una vez en semana)
-Ir a cinco conciertos
-Sacar adelante La cuerva
-Dar dos recitales poéticos
-Pasar una noche en vela en Granada
-¿Comprarme unos patines?
-Hacerme ese/os tatuaje/s
-Rodar un corto
-Aprender a escribir guiones
-Leer treinta libros (con sus correspondientes reseñas)
-Arte urbano en Madrid
-Abrirme una web

29 de diciembre de 2011

2011 (V): Cultura

Bien. Hagamos un repaso rápido de lo que ha dejado el año en materia cultural. Empecé leyendo a Hemingway con el firme propósito de leer tan sólo libros ejemplares, obras maestras, la excelencia literaria. Luego, claro está, la cosa derivó en otra historia. No obstante, puedo afirmar con toda seguridad que he leído también libros maravillosos este año.
     Para empezar, la cuarta novela de Ricardo Menéndez Salmón, La luz es más antigua que el amor, que tiene la capacidad de atar los cabos sueltos que fue arrojando el autor de Gijón en sus novelas anteriores. La historia de varios creadores abocados a ser leyendas o a la destrucción más inmunda, el mal en todas sus formas, una suerte de locura, distintas corrientes ideológicas. Metaliteratura, riesgo, intensidad y altura. permítanme afirmar que no existe en este momento en España autor más completo y complejo que Menéndez Salmón. Además, una estupenda noticia nos alegraba aún más el año a sus agradecidos lectores: Seix Barral iba a publicar también las primeras obras del autor, que pertenecían a otra editorial, para que formaran parte de  esta exclusiva colección. Se tratará probablemente La noche feroz de mi primera compra de 2012, y con toda seguridad no me acabará defraudando. Es mucha la fe que tengo puesta en este hombre.
     La otra gran novela que leí este año es obra de un autor con similitudes estilísticas bastante claras con el gijonés. Se trata de El ladrón de morfina de Mario Cuenca Sandoval. He de decir que me apasionó su prosa cuidada y delicada, casi poética en un lugar tan oscuro como una guerra. Y sus personajes, outsiders entrañables a los que queremos salvar, a quienes queremos acompañar al final, porque eso querrá decir que han llegado al final. Me ha entusiasmado, lo digo de veras.
     Otro libro con el que estaba desde principios de año sin demasiada pasión, leyendo como por inercia, era el loado en todas partes Cosas que los nietos deberían saber de Mark Everett, cantante de Eels. Además de una maravillosa música, recuerdo una suerte de memorias entrañables y divertidas, una galería de novias locas e intentos fracasados de cumplir sueños, reveses de la vida ante los cuales Everett decide agachar la cabeza y embestir. Un libro que, con el tiempo, va creciendo en el lector con su sencilla lección vital.
     También me ha fascinado el descubrimiento de otro autor, en este caso casi desconocido para el gran público, y sin embargo con un estilo tan definido, también entre la crónica, las memorias y la fábula, y es que leer la vida de Mauricio Wiesenthal supone la aventura de no saber dónde empieza la ficción y termina la biografía, porque por sus libros pasean las grandes leyendas de todas las artes, los mejores escritores, las estrellas de Hollywood, científicos, cantantes, pero también gitanos nómadas, soldados comunistas y lo menos granado de la Europa más pobre. Un autor muy a tener en cuenta.
     Eso en cuanto a literatura, porque el arte que más he disfrutado ha sido sin lugar a dudas la televisión. He recuperado "clásicos" como Las chicas Gilmore en pequeñas maratones divertidísimas o The office, y aún voy por la quinta temporada. Sin embargo, los mayores placeres viene de Reino Unido, como viene siendo costumbre: Black Mirror, emitida hace unas semanas con sólo tres episodios de los cuales dos son prácticamente perfectos; Skins con su quinta temporada y tercera generación, que nos trajo a la deliciosa Frankie y una pandilla algo desvirtuada que, sin embargo, nos ha brindado grandes momentos; Doctor Who siempre es un acierto, y este año entre el Silencio y River Phoenix la temporada ha sido de aúpa, desde un comienzo de infarto a una finale donde se cerraba una trama tan bien hilada; no me olvido, cómo hacerlo, de la serie hija, Torchwood, que en su periplo americano nos ha regalado una cuarta temporada excelente. Sólo por el hecho de devolver a Lauren Ambrose a la televisión, me tenían ganado, y si bien lo tenían crudo para superar esa genialidad que fue Children of Earth, Miracle Day ha explorado un amplio abanico de posibilidades ante un punto de partida muy, pero que muy potente. Claro que no podemos obviar ficción americana (la producción es mejor, es inevitable) como The Good Wife, cuya segunda temporada he saboreado poco a poco, o American Horror Story, el descubrimiento de este año, la serie con más ritmo que hemos visto en muchísimo tiempo. Una locura que nos ha recuperado a otro de los Fisher, la enorme Frances Conroy, o a la mejor Jessica Lange.
     No obstante, lo que me apetecía este año eran comedias, y he seguido con ellas a muerte. He descubierto la más hilarante, como no podía ser de otro modo, inglesa: Miranda. Las vidas y obras de esta cómica no muy agraciada son de lo mejor que ha parido la comedia así, en general. Luego están los estrenos americanos como 2 broke girls, para mí la revelación del año en comedia, la extraña New Girl con Zooey Deschanel en su máximo exponente y el perro verde hecho por y para Laura Dern nada más y nada menos que en HBO, Enlightened, que aunque me costó al principio, ha ido escalando. Estas son mis series de este año, así como las que veía antes. HIMYM, que se encuentra en un momento excepcional en el que explotan el drama y la narración con mayor acierto que nunca; Misfits, que va a menos en picado con un por decisión tanto de los actores como de su responsable. Un final a tiempo es una victoria. Seguro que sigo más, pero ahora no me acuerdo.
     Pero en cine hay más donde rascar. Cuando lanzo la vista atrás me acuerdo de las películas que más me han convencido este año. Sorprendentemente, hay una comedia entre ellas, La boda de mi mejor amiga, con una robaescenas de primera como es Melissa McCarthy, por quien estoy desarrollando una admiración sin parangón. Muy divertida la comedia Apatow menos Apatow (la parte de los vestidos de novia es desde ya uno de los momentos cómicos de la década). Si nos ponemos serios, habría que afirmar que la mejor película del año es El árbol de la vida por su atrevimiento formal, conceptual y narrativo. Porque no es cine ni es poesía: es vida, joder. Y eso no se había hecho, y es el puto 2011. Bien por Malick. Y la nueva de Woody Allen, tal vez demasiado evidente, demasiado fácil, pero muy, muy entrañable que hace soñar al espectador. Otro clásico que demuestra que está mejor que nunca es Polanski, que en 2011 nos trae la divertidísima y tensa Un dios salvaje. Menudo reparto, menuda dirección de actores. Luego está Melancolía, un paso atrás en la filmografía de Von Trier después del atrevimiento que supuso la fallida pero ambiciosa Anticristo. Es como si el director diera dos pasos hacia delante y uno atrás, por muy bien que estén sus actrices. Si de nombres va la cosa, el cine español tiene los suyos. Tiene por encima de todos al manchego más universal, que en esta ocasión nos trae la controvertida La piel que habito, una historia de venganza que se atreve a desglosar la narración y moldearla a su antojo para dejar atónito al espectador. El poderío visual de Almodóvar sigue siendo deslumbrante, y el compromiso de sus actores, envidiable. Una película para reivindicar. Otro director español que vuelve con acierto es Sánchez Arévalo, que se lanza por primera vez de lleno en la comedia con Primos, la película más fresca y positiva del año. Disfruté mucho, a pesar de su evidente moñez, One day, con Jim Sturges y Anne Hathaway convertidos en la química hecha carne, la pareja y el amor o el sexo; ellos salvan toda la película. Otra disfrutable, el blockbuster del año Super 8 como homenaje al cine de los ochenta que todos hemos visto y ha fundado a una generación. Para cerrar con buen sabor de boca mientras nos llega Extraterrestre, el nuevo proyecto del siempre sorprendente Vigalondo, podemos irnos con la última de Balaqueró en si cinta menos personal, Mientras duermes, con la maravillosa interpretación del talentoso Luis Tosar. Y ahora sí, para acabar, me gustaría hablar de otra joya británica que nos llegó hace unos meses con su mezcla de distopía y acronía, Never Let me Go, la historia de amor y ¿ciencia-ficción? más bonita en años gracias a unos Andrew Garfield, Keira Knightley y, sobre todo, Carey Mulligan.


TOP TEN ESCUCHAS 2011
Amy Winehouse
Nina Simone
Enrique Morente
Zahara
Damien Rice
Micah P. Hinson
Adele
Janis Joplin
Bebe
Florence + the Machine

Jota de los Planetas
     Y música. ¡Música, música, música! Al poco de empezar el año fui al concierto de L.A. , compré la entrada para Zahara en Granada y juro que se me pasó la fecha por el estrés del máster, también compré la de Adele en su único concierto en Madrid y, una vez más, no pude ir porque era imposible perder una clase del Máster, así que me quedé sin la que ha sido la revelación internacional del año, si bien ya formó parte de mi BSO erasmus con su primer disco allá en 2007. Y es que, tras la muerte de Amy Winehouse, era preciso que otra voz potente y ligeramente cascada, naturalmente British, cautivara al mundo. Por lo demás, sigo con mis obsesiones anuales como Nina Simone en el año en que me he comprado el tocadiscos con vinilos de Nina en directo, Vetusta Morla, Chet Baker, Radiohead, Amy Winehouse... vamos, un poco de todo. Hablando de Vetusta, su segundo disco, Mapas, también ha supuesto uno de los discos del año. No entraba tan fácil como el primero, la estructura de sus canciones era incluso más loca, pero con el tiempo hemos aprendido todas las enrevesadas letras como si las lleváramos tatuadas a fuego, quién sabe cuántas veces lo habremos escuchado. En mayo, en plena revuelta indignada, los vi en concierto en Granada, en la sala Copera, y corrimos como locos, gritamos como locos, saltamos como locos... recuerdo que me fui directamente del concierto a la plaza del Ayuntamiento al campamento del 15M a pasar la noche en vela. Fue una noche mágica, de modo que cuando fui a Madrid y salieron nuevas fechas de su gira no pude evitar comprar, y hace un mes aproximadamente los volví a ver y a saltar y a gritar y a cantar. Qué buenos son en directo, joder. En serio, son demasiado buenos. Por lo demás, este año ha sido algo pobre en cuanto a conciertos, pero no en cuanto a descubrimientos musicales. La pareja tóxica, el segundo disco de Zahara, por ejemplo, con nueva discográfica, es una maravilla oscura y triste, nada que ver con el tono optimista e infantil del primer disco. De entrada, en unos meses volveré a verla en Madrid. Otros discos que me han absorbido este año han sido dos de Kanye West (My Beautiful Darl Twisted Fantasy y Watch the Throne junto a Jay Z) y me he reconciliado con el flamenco, con la familia Morente y otros pequeños pasos a esa verdad que es la música de raíces. Además, he estado en muchos conciertos en la Tertulia, cómo no, para volver a ver a Elena y a Fede y a Bruno, que ahora trabaja en Madrid, en Libertad 8. La BBC se separa y los chicos emprenden carreras en solitario. Todos me encantan y les auguro mucho futuro aunque esto de la música esté cada día más difícil.
Con Noni, de Lori Meyers




     Que se lo digan si no a los músicos de Granada, que tuvieron que sacar adelante la iniciativa Granada en Off porque el ayuntamiento está haciendo la situación insostenible, y en lugar de apoyar la música en directo, con la interminable cantera musical que ha parido la ciudad de la Alhambra, se dedican a cerrar salas de conciertos y baretos donde pinchan música de ahí. Granada en off comenzó con un Festival gratuito para todo el que quisiera con un cartel de lujo (Lori Meyers, Los Planetas, Lagartija Nick, Napoleon Solo, El Puchero del Hortelano...) tras el cual leyeron un manifiesto que se puede resumir en el lema "La música es cultura, no delito", y es que recordemos que el consistorio municipal ha prohibido la música en la calle. Durante este curso han estado presentes, ya como asociación cultural en el Festival Internacional de Jóvenes Realizadores y ahora vuelven a las andadas con "Granada en on", una iniciativa para acercar la música a los colegios. Bandas granaínas dan conciertos en colegios para los chavales, todo esto gratis, claro. Lo importante es reivindicar la importancia de la música en una ciudad tan musical, y lo importante es también la magnífica experiencia de poder entrevistar a todos estos artistas y fotografiar la magia del momento con pase de prensa. Granada es mucha Granada.
     Este año, no obstante, me comprometo a asistir a más conciertos en Madrid. De momento tengo fecha para los de Zahara y Elena Bugedo. Veremos qué más.

22 de diciembre de 2011

Estadísticas: cómo llegan aquí

A continuación os dejo un listado de todos los resultados con los que la gente ha dado a parar en mi blog a través de motores de búsqueda. Los comentarios/respuestas/soluciones son cortesía de la casa. Juro que esto es real como la vida misma: yo no tengo tanta inventiva. Venga, va, unas risas a costa de las almas cándidas que descubren en Google a su mejor amigo.




1.cura para enamorados: amigo mío, lo tienes negro, esto no tiene cura
2.damien rice españa: enciende 3 velas a santa Candelaria, ve a Lourdes 2 veces y vuelve andando, y después te replanteas lo que has dicho. España, meca de Camela y David Bisbal... alma mía
3.duele el pancreas: vodka, siempre vodka y unas gotitas de mercromina
4.infancia rota: ...
5.sangre-liofilizada: Mj... ¿?
6."no trabajes mucho" en inglés: ni en español, ni en francés
7.abuelos demasiado complacientes: esto me lleva a una duda, porque si hablamos de ser complacientes con los nietos, puede pasar (obviemos la pederastia); luego está la otra opción derivada directamente de los efectos secundarios del Viagra
8.ally mcbeal+perchero: vale que estaba delgada y tal, pero confundirla con un perchero
9.album de fotos de costaleras: a otros les da por chupar pilas
10.análisis metafísico del laberinto del fauno: hay un laberinto y hay un fauno. También sale una niña y Maribel Verdú. Mal vamos, ésta es la España que nos deja ZP
11.asper hours fiesta 20 de octubre de 2007: xDDD  lo que no sé es cómo ha llegado aquí buscando asper hours (sic)
12.borracho- brian y el pillo descargar: borracho alguna vez, pero es que de pillo tengo poco
13.brian follando con lucia: Brian, ¡confiesa!!
14.bromas para llorar de miedo: jajajajajajaa, ésta es que no se merece ni comentario, yo aún lloro de la risa #medesorino
15.camisetas que queden ajustadas pero bien: o ajustadas, o que queden bien, elige
16.canciones en ingles de antonio banderas cortas: ya tuvimos suficiente con su versión de "al otro lado del río"
17.cascos de moto mas guapos: confirmado, a mi blog también han llegado kinkis +.+
18.caso clinico del niño bryan y su yo dividido: juro, juro ahora mismo que algún día escribiré una historia con este título
19.comics de personas despidiendose de la familia: no pueden ser más aburridos que los de Aquaman
20.como se mete un cajon en el nicho: por la entrada??
como ver nuestro doble etereo
21.condones con semen en la puerta
22.cuando van a poner la 13ª temporada de urgencias en tve: sigue el consejo del de "damien rice españa"
23.cuentacuentos mierda joder: al fin un poco de mala leche en cuentacuentos, que tanto azúcar nos va a matar  xDDD
24.damien rice blower's daughter match point: mal vamos, cinéfobo; busca por Closer, anda
25.dana scully desnuda: ¿sabéis lo peor? que yo pagaría por ver eso
26.deberias besar a cualquier chica que se encuentre a menos de cinco segundos de tus labios: otra entrada sin explicación, porque si introducían dicha ecuación de búsqueda lo único que aparecía es mi blog...
27.en la verdadera historia de peter pan ¿se besan el y wendy?: si tienes más de 13 años, sí; si no, no
28.enfermedades porno vever agua: dime qué has metido antes en el agua que estás bebiendo. Por no beber agua puedes sufrir tantas enfermedades como por no comer
29.fotos de vasos sucios: +1000
30.foto sobre los labios menores un poco más grandes de lo normal: con barra de labios? xD
31.fotos viejos bebiendo vino: ¿por qué no viejos bebiendo vino en vasos sucios?
32.heroes peter claire enamorados. tío y sobrina... incesto
33.hijo puta= ivan palmer: a alguien le cae muy mal ivan palmer
34.historias de miedo que an pasado en salobreña: yo te podría contar unas cuantas
35.intoxicacion con purpurina: puke rainbows
36.joder ana te echo de menos: este hombre está tan desesperado que habla con Google
37.la rubia que canta lalala lalalala lalala que lleva un vestido blanco en su video: juraría que es Rebecca Black
38.madre e hija en un casting porno: ¿son rubias?
39.me enamore de norah jones: tranquilo, se pasa al tercer disco
40.mi vida es rara: la mía, no
41.modelos de tarjetas de invitacion fiesta de pijamada para niñas: pedobear.gpj
42.murcielago salvador puig: ya sabía yo que lo del garrote era por algo
43.peter pan vampiro: La traición de Wendy
44.que hacer cuando el niño chupa las pilas: lo mismo que cuando le da por las fotos de costaleras
45.que significa the king of sorrow: fin al zorro
46.quien es damien rice: ¿quién eres? ¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos?
47.resumen del libro me llamo sara tomate: se llama Sara Tomate
48.saber los nombres verdaderos de los personajes del patito feo: Mamá pato, Patito nº1, Patito nº2, Patito nº3
49.significado de las canciones de conchita: pregúntale a Alex Ubago
50.vestido de un erizo: depende de si te gustan o no los volantes; especifica
51.videos porno aprovechados mientras duermen: eso en algunos (ojo, SÓLO ALGUNOS) países se considera delito
52."¿así qué esos son los achuchones que le gustan a expediente-x, serie hermana.": wtf
53."bryan edward hyde escuela escritores": esto es algo personal

21 de diciembre de 2011

Drogas



Todos los días tomo cuatro pastillas. A mediodía tomo Ranitidina, Simvastatina y Grepid. Por la noche, Tryptizol; a veces, también Lorazepam.
Es una dosis diaria, probablemente en parte de por vida. Es decir, vivir sujetos al consumo de una sustancia química a cambio de no enfermar para prolongar la calidad de vida. Y es droga. Droga, caca. Droga, mala.
     A veces, fumo hierba o polen. Apenas bebo. En parte, porque no debo mezclar con esas cuatro pastillas; en parte, porque el alcohol no me parece agradable ni en sabor ni en las sensaciones que me provoca; en parte, porque me emborracho fácilmente (aprovéchense). Además, en el entorno en el que me muevo la gente no suele consumir drogas recreativas. No he visto en mi vida M, speed, cocaína, tripis. Ni verlas.
     A veces, insisto, fumo porros. No sé a qué viene ese alboroto, por qué la gente se lleva las manos a la cabeza cuando afirmas fumar cuando te apetece. No fumo tabaco ni bebo, que son drogas mucho más nocivas que la marihuana, por poner un ejemplo. Todos los años, la Seguridad Social se deja una barbaridad del presupuesto nacional del Estado en tratamiento de cánceres asociados al consumo de estas sustancias. Está muy bien visto socialmente que la gente beba a diario, incluso parece divertido el típico borrachín de bar. Somos el país del Botellón. Ni hablemos ya de fumar, que tradicionalmente se ha asumido como signo de distinción social. Fumaba quien tenía dinero; ahora hay gente que deja de comer por comprar un paquete de tabaco, si bien esto está cambiando. Ahora bien, si vas por la calle fumando un porro tienes que hacerlo con cara de culpa, con cuidado de no echar el humo cerca de gente sensible, con la vergüenza que otorga la culpa.
En el ámbito creativo, muchos han sido los artistas que han recurrido al consumo de sustancias para alcanzar un estado propicio para derribar los límites de la conciencia. Esto será verdad hasta cierto punto, y tendrá otro tanto de leyenda. Poe consumía frecuentemente láudano, Stephen King estuvo enganchado a la cocaína en los ochenta, pensemos en la época beat (preludio de la era hippie), donde el consumo del LSD era el pan de cada día, y sabemos que a Sabina sus excesos le salieron caros. Leo historias sobre personajes adictos, escribo sobre personajes adictos, adoro a los personajes adictos (ahí están los excesos de los chavales de Skins), y ahora descubro que Micah P. Hinson. Seguiré fumando verde cuando me venga en gana, porque no es peor que fumar tabaco, porque me provoca un efecto similar al Lorazepam y no me causa adicción, porque cada uno es libre de matarse o de darse placer como quiera. Fumen, fumen, fumen, colóquense de algo. Sientan algún día lo que sintió Poe cuando se entregaba al láudano.



18 de diciembre de 2011

Vuelvo al sur

Tú no me has visto hoy. Estaba en la estación de autobuses con una hora de sobra sin nada que hacer. He encendido el ordenador y me he puesto a escribir en una esquina, a unos metros de la puerta por la que siempre se cuela el frío. Me he puesto a escribir sobre Marilyn y Damián, el mito y el niño, ambos tan necesitados, ambos tan perdidos. No me has visto escribir en ese rincón a solas, sin hacer ruido más que para teclear palabras. Crees que ya no amo las palabras, que ya no las necesito, que sólo son un vehículo de lucimiento. Ése es, quizás, el problema. Que siempre quise más a las palabras que a ti, a los libros que a ti, a Lorca, a Vallejo, a Bolaño que a ti. Y supongo también que por eso no paso frío cuando escribo en estaciones heladas, porque cuando escribo no hay mundo, sólo Ruth y yo, y Damián y yo, y Cali y yo y el mundo por bandera, y el papel por mundo. Ya me dirás si no cómo se llama esto. Me alegro de que tú sigas escribiendo en cuadernos que nunca verán la luz. La bohemia es lo último que necesito en estos momentos.

II) Madrid me salva, y es fácil.
Madrid no duele porque Madrid no puede doler. Nunca me había gustado Madrid ni siquiera un poquito. Vuelvo a Granada y me duele, pero es lógico. Granada está llena de recuerdos y de fantasmas. Está llena de donde fueron los besos y fueron las decepciones y las despedidas. Granada está llena de imposibles, pero ante todo de huecos que nada ha suplido. Madrid no tiene recuerdos. Desearía que ya no llegaran más autobuses a Granada cargados de recuerdos y ausencias, que se borrara todo como stencils que el ayuntamiento se ha cansado de aguantar. Que todo aquello no hubiera pasado: las fotos, los paseos, los secretos. Las cartas. Que hubieran ardido todas las cartas. Que el amor sólo hubiera sido una promesa. Las ciudades deberían advertirnos del contrato que firmamos con ellas. Supongo que algún día Madrid dolerá como sal en llaga.

9 de diciembre de 2011

Video: Magic- The Sound of Arrows


Hace ya un tiempo subí este vídeo a otro blog, el de la novela Queridos niños, como una de las fuentes que alimentan este universo de niños abandonados. El vídeo en concreto me lo pasó mi amigo Mario, y desde el primer momento se convirtió en uno de mis favoritos por esa magia y cercanía a Donde viven los monstruos. Por si fuera poco, hace unas semanas fue elegido vídeo del año en Musiclip, el Festival Internacional de Barcelona. ¿Qué os puedo contar? Dos niños se despiertan y encuentra que sus padres han desaparecido, que el resto de adultos ha desaparecido también, que son libres y el mundo está habitado por monstruos, criaturas extrañas, pacíficas en plena naturaleza. Obviamente, las reminiscencias a Miyazaki están ahí.
     En cuanto a The Sound of Arrows, os puedo decir que es un grupo sueco de música electrónica que, aunque de momento tiene poco recorrido y no se mueve en circuitos muy comerciales (en parte debido a las limitaciones de un estilo musical no masivo), pero que con su disco debut Voyage (2011) empiezan a hacer ruido a nivel internacional, sobre todo en Reino Unido, donde se les ha llegado a comparar con Pet Shop Boys. De momento, cuentan con dos vídeos, y el de "Magic", que presento aquí, se trata del segundo. ¿Qué me llamó la atención del vídeo? Que los niños son españoles aun cuando la banda es sueca, lo que me llevó a investigar un poco más hasta dar con una explicación. El videoclip se rodó en la sierra madrileña con parte del equipo español, aunque los directores son Andreas Ohman, Oskar Gullstrand, los componentes del dúo. Tenían muchísimas ideas para un vídeo con esa canción, aunque al final decidieron condensarlas en una especie de tráiler para una película ficticia. Éste es el maravilloso, mágico resultado.
     En mi caso, la canción ya se ha ganado formar parte de la ecléctica BSO de Queridos niños.